martes, 21 de mayo de 2013

La Armada de Chile incorpora el nuevo petrolero AO-53 Araucano

Tras concluir los trabajos de adaptación y modificaciones por cuenta de los astilleros ASMAR, el 16 de abril, en una ceremonia realizada en Valparaíso, el Pabellón de Combate recibió el petrolero AO-53 Araucano. El petrolero AO-53 Araucano, el que reemplaza una unidad más antigua dada de baja el 13 de Noviembre de 2010, se encuentra en Valparaíso, puerto base de la Escuadra de la Armada de Chile. El nuevo AO-53 Araucano fue adquirido a un armador chileno para su conversión como petrolero de escuadra. La nave fue construida en Suecia en 1984 en los astilleros Uddevallavarvet  como  M/V Slethav y  en 1989 vendido a la empresa chilena Ultragas originalmente como buque para el transporte de productos químicos líquidos.

Este armador lo operó bajo el nombre de M/N Alpaca. La nave desplaza 19,726 toneladas a plena carga y tiene una eslora de 156,35 metros pudiendo alcanzar los 16.5 nudos. El 17 de Diciembre de 2010 fue adquirido por la Armada de Chile siendo objeto de trabajos en los Astilleros ASMAR de Talcahuano y luego Valparaíso, donde se le instalaron dos estaciones de transferencia de combustible con sus respectivas bombas.
El ingreso del AO-53 Araucano resuelve la necesidad de la Armada de Chile de contar con dos petroleros de flota.  El otro petrolero, el AO-52 Almirante Montt de la clase estadounidense “Henry J. Kaiser” se incorporó en 2009, siendo hoy la nave de mayor tonelaje a plena carga de la Armada de Chile.

Este petrolero es la 5ª unidad de la Armada de Chile en llevar el nombre de Araucano, siendo los anteriores un petrolero de construcción danesa, un Buque Madre de Submarinos construido en el Reino Unido y dos bergantines. A la ceremonia  de entrega asistió el Comandante en Jefe de la Armada, Almirante Edmundo Gonzalez Robles y miembros del Alto Mando Naval. El pabellón fue entregado por el Presidente del Centro de Ex Cadetes y Oficiales de la Armada "Caleuche" Litoral Valparaíso, Brigadier Mayor Vicealmirante Alfredo Gallegos Villalobos.(Cristián Marambio, corresponsal en Chile).



A pocos meses del fallo de la Haya Chile se sigue armando


Se aproxima la fecha del fallo final de la Corte Internacional de Justicia de La Haya en el diferendo marítimo entre Chile y Perú, y en el país sureño ya se vive año electoral, por lo que el tema de La Haya será de todas formas manipulado por uno u otro candidato con tal de ganar más votos.
Mientras tanto las FF.AA. chilenas siguen adquiriendo material bélico. EL PODER conversó al respecto con el reconocido analista en temas de defensa y seguridad, doctor Andrés Gómez de la Torre.
¿Qué medidas tomará Chile, entorno al tema de Defensa, ante la proximidad del fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya?
Será una buena oportunidad para que el presidente de Chile afirme su liderazgo y conducción político-civil sobre las Fuerzas Armadas, y que éstas no interfieran en un tema estrictamente jurídico, en la que el estamento militar nada tiene que ver.
El cumplimiento de un fallo emitido por un Tribunal Internacional, como la Corte Internacional de Justicia de La Haya, es algo demasiado serio desde el punto de vista de las relaciones internacionales.
¿Qué planea Piñera? ¿Utilizará el nacionalismo chileno antiperuano en su campaña?
Al revés, sería la candidata Bachelet quien podría recusar los términos y estrategias de la defensa de Chile en La Haya, que corrió a cargo del actual gobierno. Ello apuntaría a descalificar la gestión de Andrés Allamand, actual precandidato presidencial oficialista de la derecha (Alianza por Chile) y nada menos que exministro de defensa de Chile en este régimen.
¿Cómo piensan las FF.AA. chilenas respecto a Piñera o Bachelet? ¿A quién prefieren?
Es difícil saberlo, las Fuerzas Armadas de Chile son conservadoras, todavía con fuerte influencia del anticomunismo de la Guerra Fría, prusianas, afectas a la doctrina clásica de seguridad nacional hemisférica, aunque hoy asumen un discurso "políticamente correcto", en función de sus intereses como grupo de presión.
¿Qué armas está adquiriendo Chile?
Al parecer más tanques Leopard de última serie y más aviones F-16 para reemplazar a sus ya próximos dados de baja F-5E Tiger III Plus, que son alrededor de un escuadrón de 15 unidades, que están actualmente al sur del país en una base en Punta Arenas.

fuente original del artículo 

Almirante González y 27F: Toda la responsabilidad es mía y me siento en paz


"Hicimos muestro mejor esfuerzo para enfrentar a ese enemigo sin banderas que tan brutalmente nos golpeó", afirmó.


Durante su discurso en la ceremonia de conmemoración de las Glorias Navales, comandante en jefe de la Armada, el almirante Edmundo González, se refirió al actuar de la institución tras el terremoto y el posterior tsunami del 27 de febrero de 2010.
"Como comandante en jefe de la Armada he tomado las decisiones que a mi saber y entender eran las mejores para recuperar al personal naval, a nuestro material, apoyar a la ciudadanía, reconstruir la infraestructura dañada y recuperar el aprecio y respeto de quienes nos juzgaron antes de escucharnos. Toda la responsabilidad es mía y me siento en paz", afirmó en declaraciones que constató 24 Horas.
Añadió que "he dado mi batalla y he luchado sin descanso ni mezquindades por lo que he creído correcto y necesario".
"Hicimos muestro mejor esfuerzo para enfrentar a ese enemigo sin banderas que tan brutalmente nos golpeó, habiéndonos puesto de pie, limpiando el barro de nuestros cuerpos y emprendido el caminar de una pronta y a la fecha exitosa recuperación", aseveró.

fuente original del artículo 

La Armada de Chile inauguró la primera fase de reconstrucción de muelles en la Base Naval Talcahuano

El pasado 15 de mayo, se realizó la inauguración del Muelle 360 en la Base Naval Talcahuano y del Molo 210 en ASMAR Talcahuano, lo que marca un hito en el proceso de reconstrucción de la principal base logística de la Armada de Chile llevado adelante los tres últimos años, luego de la destrucción que sufriera por los efectos del terremoto y maremoto del 27 de febrero de 2010. Estos nuevos molos y muelles han incorporado en su diseño las nuevas normativas y regulaciones antisísmicas, perfiles angulados para disipar energías y tableros sobre pilotes y mayores capacidades operativas. Las obras fueron realizadas, tras una licitación internacional, por las empresas Consorcio Dragados, Comsa y Besalco, comenzando los trabajos en mayo de 2011.
La ceremonia de inauguración encabezada por el Presidente de la República, Sebastián Piñera, el ministro de Defensa, Rodrigo Hinzpeter, el Comandante en Jefe de la Armada, Almirante Edmundo González, y el Alto Mando Naval, da por culminada la llamada Fase 1 de reconstrucción y modernización de la base, que contempla el Molo 360 de la Base Naval y cuya explanada tuvo un costo de 41,5 millones de dólares, mientras que las obras en los Molos 210 y 330 de ASMAR Talcahuano tuvieron un valor de 136,42 millones.
La denominada Fase 2 incluye el Molo 500 y los Molos 310, 340 Norte y 331 de ASMAR Talcahuano, que están en pleno proceso de ejecución. Cabe mencionar que se contempla una tercera fase.
El Almirante González, al referirse a las obras realizadas e inauguradas en Talcahuano, manifestó que, "luego del 27 de febrero para la Armada fue prioritaria la reconstrucción de la Base Naval de Talcahuano, nuestra principal base logística, y el astillero ASMAR, ambos fuertemente golpeados por el terremoto y tsunami. En esta tarea tuvimos todo el apoyo del Gobierno para la parte de fondos que había que destinar y que no teníamos. Este apoyo fue decidido y hoy puedo decir con profunda satisfacción y orgullo que la base y sus capacidades están recuperadas en un 80% con las obras en igual porcentaje cumplidas, quedando el 20% restante en tres grandes obras que son la terminación de los muelles, el Centro de Abastecimiento -cuya construcción ya partió- y el término de los trabajos de reparación y recuperación de otras instalaciones".
La materialización de estas estructuras marítimas, que han significado la ejecución de las faenas de mayor envergadura en todo el proceso de reconstrucción, permitirán a la Armada de Chile continuar cumpliendo las tareas de índole logística-operacional, como es el sostenimiento de las Fuerzas Operativas, de las unidades en períodos no operativos (reparación) y de reaprovisionamiento en puerto.
El Muelle 360 de la Base Naval Talcahuano, construido en forma perpendicular al Molo 500, tiene 418 metros de largo, 10,6 metros de ancho, 3,6 metros de cota NRS y 8 metros de profundidad. Además, cuenta con red de aguas servidas y red de incendio.
Molo 201 Asmar
El Molo 210 en ASMAR Talcahuano, es una moderna estructura de muelle marginal de tablero de hormigón, formado de elementos prefabricados de vigas longitudinales y transversales, anclajes y losas, fundado sobre pilotes de tubos de acero de 900 mm. de diámetro, que se hincaron en el fondo marino a profundidades de 35 a 40 metros sobre un talud formado de relleno seleccionado y protegido de una coraza de enrocado destinado a absorber la energía de oleaje menor que se produce dentro de la dársena y que rebota contra el Molo.
También cuenta con servicios de agua potable, agua de incendio, aire comprimido, alcantarillado domiciliario, electricidad en frecuencia de 50 y 60 ciclos y corrientes débiles de comunicaciones y control.
Definidas las necesidades que se requerían para la construcción de los muelles y luego de los estudios de ingeniería necesarios para el desarrollo del proyecto, en abril de 2011 culminó el proceso internacional de obras marítimas. La empresa que se adjudicó los trabajos, el Consorcio Dragados-Comsa-Besalco, es especialista en el área de ingeniería de puertos, costas e hidráulica. En mayo de 2011 se le contrató la ejecución de las Fases 1 y 2 del total de las obras a ejecutar.

“Chile siempre ha sido un país agresivo y conquistador”


 
EXPRESIDENTE FRANCISCO MORALES BERMUDEZ RECUERDA QUE EN LOS 70'S EL PERU SE ARMO CONTRA “EVENTUALES AMENAZAS” EN LAS FRONTERAS NORTE Y SUR

 
“Chile ha sido un país agresivo y conquistador, y hoy su poder bélico evita, por ejemplo, cualquier pretensión boliviana de salida al mar…”, señala general Francisco Morales Bermúdez.
 
• “Todos los gobiernos de Chile se han preocupado en mantener un alto nivel en sus FF.AA.”, señala, “a diferencia del Perú que no ha tenido -ni tiene- una política de defensa a nivel de Estado”.
• Reclama con urgencia fortalecer a nuestras FF.AA. “sin caer en una carrera armamentista”.

El general (r) Francisco Morales Bermúdez, tiene mucho que decir con respecto a la actual coyuntura política, y por supuesto, opinar también sobre temas de defensa y nuestras complicadas relaciones con Chile. En entrevista con EL PODER, el expresidente demandó que se atienda con urgencia los requerimientos de nuestras FF.AA., para que cumplan a cabalidad con su tarea de defender la soberanía e integridad territorial.
General, el Perú está creciendo en su economía como nunca antes se había visto en su historia reciente, a pesar de la crisis externa. ¿Cree que el país ha llegado a un punto en que no hay marcha atrás en el modelo elegido, o existen aún nubarrones que amenazan este crecimiento?
Es difícil hacer pronósticos en materia económica. En primer lugar, creo que no hay que pensar solo en lo que llamamos crecimiento económico, que es fundamental para lograr metas como país, debemos pensar en un concepto más amplio que es el desarrollo. Porque no siempre el crecimiento significa desarrollo.
Es decir, podemos tener indicadores económicos muy buenos, pero hay ciertos aspectos en la vida social del país que no son tan positivos. Veamos, han mejorado algunos indicadores en niveles de pobreza, pero no hay muchos avances en educación o en salud. Yo creo que por ahí todavía hay mucho por trabajar. Hay que establecer programas muy precisos, con metas muy concretas, para ir avanzando.
No se trata de planificar con métodos rígidos o estatistas, sino buscar también métodos de planificación concertadas, donde los entes del Estado concierten con los entes sociales, en diferentes niveles, para ir avanzando hacia el futuro. Me parece que ese es el concepto que debe primar.
El Perú no sólo debe crecer, sino desarrollarse…
Exacto, el crecimiento económico es importante, tener buenos criterios de exportación, de reservas internacionales, de equilibrio fiscal, todo eso es indispensable, porque cuando no existen éstos no se puede trabajar bien el aspecto social. Debemos pensar que el crecimiento económico es importante porque en él debe apoyarse el mejoramiento de la estructura social del país.
¿Considera positivo que el presidente Ollanta Humala haya variado su discurso nacionalista de la “Gran Transformación” y haya optado por la “Hoja de Ruta”, a pesar de las criticas que esto puede suscitar en algunos sectores?
Pensando en la parte económica, yo creo que sí. Porque, indudablemente, el rumbo económico que ha venido teniendo el país en los últimos periodos de gobierno, es un rumbo bueno para la economía. Y si no tenemos economía buena, ¿cómo vamos a tener inclusión social, que es el tema que le preocupa al gobierno?
El giro que ha dado el presidente Humala es positivo en términos económicos, pero no hay que descuidar el aspecto social, que es básico. Esto tiene que ver con el problema del desarrollo que mencioné al principio:el desarrollo es fundamentalmente social. El crecimiento es sólo un aspecto económico, pero el campo social implica el desarrollo del país.
El gobierno ha desarrollado algunos programas de énfasis social, ¿éstos no son suficientes en su opinión?
El gobierno ha desarrollado algunos programas de asistencia social directa, son buenos en el sentido de atender de manera inmediata la pobreza en ciertos grupos sociales, pero no son programas estructurales. Lo que debemos hacer es incidir en los programas estructurales para la inclusión social, por ejemplo en el campo de la educación o en la salud, ¿dónde está el programa estructural para mejorar la educación o mejorar la seguridad social? Actualmente está faltando fuerza en este tipo de programas.
“CHILE ES UN PAIS AGRESIVO”
General, hablemos de temas de defensa. Ud. ha sostenido que el Perú debe contar con fuerzas armadas disuasivas y modernas. Pero recordemos que el Perú en los 70's fue una potencia militar en la región, ¿a eso debemos aspirar con nuestras FF.AA.?
Yo creo que no debemos llegar a una corriente armamentista. Hay que tener en cuenta la situación estratégica en los 70's que era muy distinto a la actual, recuerde Ud. que cuando sale el gobierno militar en 1980, de inmediato se produce el ataque ecuatoriano en Falso Paquisha. En los 70's el problema con Chile tampoco estaba resuelto.
Entonces debíamos tener un armamento de acuerdo a las hipótesis de conflicto de esa época, por cierto mucho más exigentes que las que tenemos hoy en día.
Por ejemplo, hoy con Ecuador ya no tenemos conflicto de límites, y con Chile estamos en un proceso legal ante La Haya, ambos gobiernos dicen que lo van a cumplir, entonces no tenemos las hipótesis de conflicto que teníamos en los 70's. En consecuencia ese nivel de fuerzas que logramos tener era muy importante, pero era para una estrategia defensiva en ambos frentes.
Entonces, la capacidad militar en ese momento era para enfrentar dos hipótesis de conflicto, en el norte y en el sur…
Exactamente, por eso se justificaba ese nivel de fuerza que adquirimos. Ahora nuestro nivel de fuerzas debe ser disuasivo, efectivamente, y estar de acuerdo a lo que manda la Constitución del Estado, para defender el territorio de amenazas externas y para el frente interno, porque el VRAEM es hoy un gran problema. Para eso debemos tener unas FF.AA. bien equipadas y entrenadas.
Por ejemplo, una deficiencia muy grave que tienen nuestras FF.AA. es el del servicio militar “voluntario” que no funciona, porque no hay alicientes para que nuestros jóvenes quieran integrarse al Ejército. Ese tema me parece que se ha descuidado y es grave.
¿No contar con un servicio militar eficaz perjudica a nuestras FF.AA.?
Por cierto, las FF.AA. siempre deben estar entrenadas, preparadas, y con los efectivos necesarios para cumplir su función.
General, sabemos que Chile ha desarrollado un armamentismo impresionante, que viene de tiempo, y ha superado el equilibrio militar con Perú, situación que era muy diferente en los 70's. Sabemos también que Chile si tiene una hipótesis de conflicto con el Perú, ¿eso no representa una amenaza o una preocupación mayor que en los 70's?
Fíjese Ud., hagamos un poco de historia. Chile es un país que a través de todos sus gobiernos, incluso en los de izquierda, ha mantenido una política permanente de defensa, ¡una política de Estado! Todos sus gobiernos se han preocupado en mantener un alto nivel de fuerzas, a diferencia del Perú que no ha tenido ni tiene, hasta ahora, una política de defensa a nivel del Estado.
Chile, debido a su peculiar geografía, ha mantenido una política de defensa a nivel de Estado que no va a variar. Supongamos que luego del fallo de La Haya viene la paz entre nuestros países, y Chile y Perú aceptan cumplir la sentencia, ¿Ud. cree que Chile va a disminuir su potencia bélica? ¡No!
¿Chile va a seguir comprando armas?
Va a seguir teniendo esa capacidad de fuerza que estima necesaria según su concepción estratégica, porque esto es una política de Estado. Chile ha sido un país agresivo y conquistador, conquistó territorios del Perú y de Bolivia, y hay ya una psicología de nación en el sentido de que esos territorios tienen que mantenerlos. Fíjese Ud. la posición y la unidad que tiene Chile frente a las demandas de Bolivia. Entonces, el poder bélico que tiene Chile evita cualquier pretensión de Bolivia.
“1979: CHILE PODIA ENFRENTAR A ARGENTINA Y AL PERU JUNTOS”
Durante su gobierno, general, hubo un ofrecimiento chileno para darle una salida al mar a Bolivia por Arica a lo que el Perú rechazó de manera tajante. ¿En 1979 estuvimos cerca de la guerra con Chile, general?
Mucha gente lo aprecia así, analistas de diversos sectores lo han apreciado de esa manera, yo como jefe de Estado en aquel entonces no sentí que se llegara a ese nivel de conflicto. Nosotros teníamos unas FF.AA. suficientemente disuasiva para evitar cualquier problema de frontera, tanto en el norte como en el sur, pero nunca aprecié que hubiera un peligro real en la frontera con Chile.
Le cuento una cosa. Cuando se produce el enfrentamiento entre Argentina y Chile por el Canal del Beagle, en 1978, nosotros pensamos que Chile iba a retirar algunos elementos militares de la frontera y eso no sucedió. Esto quiere decir que Chile si estaba en condiciones de enfrentar una guerra con Argentina sin descuidar su frontera con el Perú.
Esto quiere decir que, incluso, mientras el Perú tenía una fuerza militar importante, Chile no ofrecía ninguna debilidad bélica en absoluto.
¿No hubo entonces posibilidad de conflicto con Chile?
Yo le digo, con respecto al Perú: la guerra no lo hacen las FF.AA., lo hace la nación, y la nación peruana en ese entonces (1978) marchaba hacia una transición hacia la democracia y la transferencia de poder. Incluso, ya empezaba a sentirse los efectos de la crisis económica externa.
Entonces, me parece que la nación peruana no estaba en condiciones de marchar hacia una guerra, pero por supuesto, si estábamos en condiciones de defendernos.
 

Esperando un nuevo Comandante para la Armada


2009-06-09 Cambio Mando Armada 02 Mientras al actual jefe naval, Almirante Edmundo González, le resta sólo un mes en el cargo, la elección de su reemplazante, que debe ser nominado entre fines de mayo y principios de junio para asumir a mediados de este último mes, es esperada con expectación y preocupación.

La designación del oficial que debe suceder al Almirante Edmundo González Robles como Comandante en Jefe de la Armada de Chile, ya ha entrado en una cuenta regresiva, cuando al actual jefe naval le queda sólo un mes para completar el periodo de cuatro años que le permite la ley.
Distintos observadores coinciden en que la designación es esperada con expectación, por un lado porque la gestión del Almirante no ha sido particularmente satisfactoria a los ojos del Gobierno, y por otro porque esa gestión, caracterizada por la introducción de cambios a la planificación de largo plazo heredada de sus predecesores.
Esto último ha generado también tensiones y disensos dentro del propio alto mando de la Marina, institución que es más adepta al diseño e implementación metódica de planes de mediano y largo plazo que el Ejército y la FACH, donde la llegada de un nuevo jefe normalmente se traduce en nuevos planes.
Debido a eso, dentro de la Armada se espera que el sucesor del actual comandante en jefe devuelva los planes navales al curso trazado con anterioridad.
La nominación del sucesor de González debe ser decidida por el Presidente de la República y anunciada hacia fines de mayo o principios de junio, en tanto que el cambio de mando mismo debe tener lugar en la tercera semana de junio.
El nuevo jefe naval debe ser elegido de entre los cinco primeros oficiales que le siguen en orden de antigüedad en el escalafón de oficiales de línea de la marina. Ellos son, por orden de antigüedad descendente, el Vicealmirante Enrique Larrañaga Martin, jefe de la Dirección del Territorio Marítimo y Marina Mercante (Directemar); el Vicealmirante José Miguel Romero Robles, jefe del Comando de Operaciones Navales; el Vicealmirante Cristián De la Maza Riquelme, Jefe de la Dirección de los Servicios; el Vicealmirante Kenneth Pugh Olavarría, Director del Personal; y el Vicealmirante Francisco García-Huidobro Campos, Jefe del Estado Mayor General de la Armada.
De entre los nombrados, el Vicealmirante Enrique Larrañaga es el favorito del Almirante González y, según distintos observadores, es muy bien recibido en el Ministerio de Defensa, donde con seguridad avalarían su nominación, y es también bien visto desde otras reparticiones de gobierno con las cuales trata regularmente en su condición de jefe de la DIRECTEMAR, como OO.PP. y el Servicio Nacional de Pesca. Sin embargo, Larrañaga tiene un fuerte competidor en el Vicealmirante Kenneth Pugh, quien gozaría del favor de la Secretaría General de la Presidencia y de los poderosos asesores del Segundo Piso de La Moneda.
La razón del favor hacía Pugh en esas instancias es su excelente desempeño en los equipos de trabajo que están elaborando la segunda revisión de la Estrategia Nacional de Seguridad y Defensa que, tras los pésimos resultados de las dos primeras versiones presentadas en junio y septiembre del 2012 por el entonces Ministro Andrés Allamand, fue retirada de Defensa y confiada al Ministerio Secretaría General de Gobierno. La brillantez del Vicealmirante Pugh, que encabeza el equipo que representa a la Armada en la revisión del documento, aseguran algunos observadores, habría deslumbrado a los asesores más cercanos al Presidente Piñera.
Menos feliz es la situación del Vicealmirante Cristián de la Maza, tercero en la línea de sucesión. En la madrugada del 27 de febrero del 2010, cuando la zona central y sur del país fue afectada por un terremoto al que siguieron fuertes marejadas, de la Maza tenía el grado de Contralmirante y era comandante en jefe de la Escuadra Nacional, cuyas naves estaban aseguradas en el Molo de Abrigo de Valparaíso. En la costa de las regiones Séptima y Octava esas marejadas tuvieron las características de un tsunami, que ocasionó graves daño en Talcahuano y otras áreas. En esas circunstancias, se le ha criticado a De la Maza por no haber ordenado inmediatamente la salida de los buques a alta mar, como correspondía hacer tras la primera alerta de peligro de tsunami emitida en esa madrugada por el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (Shoa).
La situación ha llamado la atención de la Jefa de la Fiscalía Metropolitana Occidente, Solange Huerta, que investiga las responsabilidades de los organismos públicos por la falta de alerta oportuna frente al tsunami del 27 de febrero del 2010, con resultado de muerte de 181 personas. Huerta citó a De la Maza, para consultarle los motivos de su decisión de no sacar los grandes buques de la Armada a alta mar. Este hecho parece se motivo de preocupación, tanto al afectado como también a otros en la Armada, como parece indicar el hecho de que la biografía actual de De la Maza en el sitio Web de la Armada no consigna que este oficial comandaba la Escuadra Nacional en el 2010.
La Gestión del Almirante González
Usualmente los gobiernos han acogido y confirmado la propuestas de sucesión de los comandantes en jefe salientes. Sin embargo, el oficial que en mayo del 2009 propuso como sucesor el antecesor de González, almirante Rodolfo Codina, era el Vicealmirante Cristián Gantes Young, primero en la línea de sucesión. Sin embargo Gantes fue vetado debido a la existencia de una acusación anónima, que le atribuyó haber participado en los hechos que provocaron la muerte del sacerdote anglo-chileno Miguel Woodward en 1973.
Pese a que tan grave acusación se originó en una carta anónima, ella fue investigada largamente por la Justicia. Esta finalmente descartó la imputación, tras establecer que Gantes, entonces guardiamarina, había pertenecido a la dotación de la Esmeralda sólo hasta el 11 de septiembre de 1973, día en que recibió órdenes de trasladarse hasta Talcahuano y presentarse en otra unidad naval.
La misma investigación también precisó que Woodward había sido detenido por efectivo navales el día 20 de septiembre, cuando se le llevó a la Academia de Guerra Naval, donde fue torturado, y que sólo fue trasladado a la Esmeralda el día 22, ya con daños que finalmente derivaron en su deceso.
La inocencia de Gantes fue establecida con claridad a fines del 2009, pero para entonces ese oficial ya había perdido su opción de comandar la Armada. Muchos observadores, tanto al interior de la Armada como fuera de ella, piensan que el verdadero objetivo de las acusación anónima contra Gantes fue impedir que fuese el sucesor del Almirante Codina en la Comandancia en Jefe de la institución.
Según fuentes con acceso a los pasillos del Ministerio de Defensa en el 2009, la nominación del Almirante González, en contra de la propuesta del Almirante Codina, fue promovida por la entonces Subsecretaria de Marina, Carolina Echeverría (PPD). Ella recomendó a González, describiéndole como un oficial comprometido con los Derechos Humanos, respaldando sus afirmaciones en el papel que habría jugado el almirante en la organización de un viaje de ex detenidos políticos y sus familiares a los lugares que fueron centro de detención en Isla Dawson, que se realizó a principios de noviembre del 2006.
Echeverría presentó el viaje como una iniciativa de González, que en ese momento comandaba la Tercera Zona Naval con el grado de Contraalmirante, aunque en realidad esté último sólo siguió instrucciones emanadas del Ministerio de Defensa, que se tradujeron en ordenes específicas emitidas por el Almirante Codina.
Durante el 2009 Echeverria desarrolló una intensa campaña de promoción en favor de González, que encontró acogida en el Ministro de Defensa Francisco Vidal, su compañero de tienda política en el PPD.  Estel persuadió finalmente a la Presidenta Michelle Bachelet de que González, entonces jefe de la Directemar y cuarto en la línea de sucesión, sería el más adecuado sucesor del Almirante Codina como comandante en Jefe de la Armada.
Bachelet aceptó las credenciales pro DDHH de González, sin reparar en otros aspectos de la hoja de servicio de éste. Por ejemplo que en 1989, mientras se desempeñaba como ayudante de órdenes del último Ministro de Defensa de la dictadura militar, el Vicealmirante Patricio Carvajal, González fue seleccionado para hacer un curso de tirador escogido con especialidad en armas cortas en la tristemente celebre Escuela de las Américas –hoy redenominada Instituto para la Cooperación en Seguridad en el Hemisferio Occidental- en Fort Benning en los EEUU.
Es un dato curioso que haya hecho un curso de esa naturaleza, considerando que el almirante no es ni buzo táctico ni infante de marina, en un centro de instrucción que ha difundo una doctrina de seguridad nacional de carácter represivo que impulsó una ola de atropellos a los DDHH en América Latina entre los años setentas y ochentas.
La información, que sin duda debe haber formado parte del informe que Bachelet recibió y debió revisar antes de decidir a favor de su nombramiento, también fue incluida inicialmente en la descripción de la carrera del almirante, puesta en el sitio Web de la Armada inmediatamente tras su asunción en junio del 2009, pero que fue misteriosamente retirada pocos días después.
La gestión de González, que asumió su cargo el 9 de junio del 2009, en una ceremonia presidida por la Presidenta Bachelet que tuvo lugar en la Escuela Naval en Valparaíso, ha sido complicada. El nuevo almirante en jefe se instaló con la idea fija de expandir las capacidades de transporte y despliegue operativo de las tropas anfibias del Cuerpo de Infantería de Marina. Esto no sólo exigiría dotar de nuevas potencialidades a los infantes de marina, incluyendo blindados anfibios y armamento de apoyo, antitanque y antiaéreo, sino también de adquirir dos nuevos buques de transporte de tropas. Todo eso demandaría recursos financieros y González se propuso obtenerlos mediante la cancelación de otros proyectos de modernización y desarrollo de su institución. Inicialmente intento postergar la modernización de los dos submarinos 209-1200, uno de los proyectos prioritarios de la Marina, pero la idea no fue bien recibida ni en el cuerpo de almirantes ni en el Ministerio de Defensa, lo que le forzó a descartarla.
A continuación el Almirante en Jefe postergó el programa de compra de aviones de patrullaje aeromarítimo C-295, del cual ya se habían encargado tres aeronaves. González argumentó entonces que EEUU le había ofrecido aviones P-3B Orión de segunda mano a sólo 2 millones de dólares cada uno, lo que se veía como mucho más conveniente que los cerca de 30 millones que estaba costando cada C-295 nuevo y equipado para patrullaje.
La idea, que no habría sido consultada por González a las instancias correspondientes de la Aviación Naval, fue aceptada de inmediato en el ministro Francisco Vidal, que rápidamente canceló la planeada compra de otros cinco C-295. Pero a poco andar quedó claro que el precio citado por González para los P-3B sólo cubría la compra de esos aparatos tal como se encontraban almacenados en el Desierto de Nevada, donde habían sufrido deterioro. Refaccionarlos y dejarlos sólo en condiciones de volar hasta Chile costaría mucho más, y después habría que hacer una inversión aún mayor para instalarles los radares y otros sensores y equipos de comunicaciones necesarios para cumplir sus tareas de exploración marítima.
Al respecto, algunos expertos citan como referencia que, por los mismos trabajos, Brasil está pagando cerca de 100 millones de dólares por cada uno de sus P-3B modernizados. Incapaz de asumir su error, González impulso en cambio la modernización de los más viejos y limitados P-3A, que habían sido recibidos por la Armada a principios de los años noventa y que tendrán que ser reemplazados de todas maneras para el 2020.
El terremoto y posterior tsunami del 27 de febrero del 2010 significaron un gran problema para González, ya que ni la saliente Presidenta Michelle Bachelet ni las autoridades nombradas por el Presidente electo Sebastián Piñera, quedaron particularmente impresionadas por su actuación frente a esa emergencia. Entre otras cosas, porque esa madrugada el jefe naval no perdió en sueño con lo que había sucedido. La base naval y el astillero de Asmar en Talcahuano sufrieron grandes daños, a la vez que los accesos desde el mar a esas instalaciones a través de la Bahía de Concepción habían quedado bloqueados por numerosos buques pesqueros y mercantes hundidos. Las tareas de despeje de la bahía y la base fueron realizadas con gran eficiencia por la Armada, pero el mérito no es del Almirante González sino del Contraalmirante Giancarlo Stagno, jefe de la Fuerza de Tarea CORSA que se encargó de esos trabajos. Paralelamente la Fuerza de Tarea Bío Bío, bajo el mando del Contraalmirante Matías Purcell y con el refuerzo de un importante número de efectivos navales enviados desde Valparaíso, prestó ayuda a la población de Talcahuano y trabajó en el despeje y normalización de esa ciudad.
Pero el 27F también ofreció una oportunidad para que González avanzase en su proyecto estrella. Las naves de la Armada trabajaron intensamente llevando ayuda a las comunidades afectadas, tanto en el litoral continental como en territorios insulares como el archipiélago de Juan Fernández. La nave que fue sometida al uso más intenso, por su gran capacidad de transporte, fue la barcaza de transporte de tanques “Valdivia”.
Buque de transporte anfibio Sargento Aldea
Hacia fines del 2010 era claro que, para poder seguir en servicio, esa nave requeriría de una refacción mayor, la que de momento no se podría realizar en Talcahuano, donde aún estaba incapacitado el astillero de Asmar. En una movida audaz, el jefe naval decidió descartar la refacción de la “Valdivia”, informando al gobierno que la barcaza debía ser dada de baja y que la única alternativa era comprar una nueva nave.
De esa manera González puso presión sobre La Moneda y el Ministerio de Defensa, presentándoles una situación en que las capacidades navales de transporte, que habían sido muy importantes para atender la emergencia generada tras el terremoto, quedarían seriamente disminuidas. Sin embargo, una vez más el jefe naval se apartó de los planes de la Armada, que habían apuntado siempre a contar con una unidad de transporte más capaz, pero no deshaciéndose de la “Valdivia” sino conservándola junto a la nueva nave.
González lo justificó dentro de su institución planteando que de todas maneras buscaba adquirir dos buques de transporte. La alternativa preferida por el almirante era el “Foudre”, que estaba ofrecido por Francia. Esa preferencia encontró apoyo en el entonces Ministro de Defensa Jaime Ravinet.
Tras la salida de este último, González debió abocarse a entusiasmar con la misma idea al nuevo jefe de la cartera de Defensa, Andrés Allamand. La tarea no fue fácil, porque una de las primeras situaciones que Allamand debió atender, tras asumir a mediados de enero del 2011, fue una irregularidad relacionada con servicios de asesoría contratados para la Regata Bicentenario, organizada por la Armada y realizada el año anterior.
Contraloría había detectado que la Armada había pagado 6 millones de pesos, por conceptos de servicios de asesorías recibidas bajo un contrato que había sido adjudicado en licitación pública a la firma CPA Comunica, al periodista y abogado Cristian Pizarro Allard. El pago no correspondía porque, aunque también laboraba para esa firma de comunicaciones estratégicas y lobby, Pizarro Allard se desempeñaba además desde el 2010 en la Embajada de Chile en España, adonde el embajador y ex Senador de RN Sergio Romero le había llevado como agregado cultural. Otra de las aristas sombrías del caso es que el director ejecutivo de CPA Comunica era entonces, como sigue siendo hoy, el Vicealmirante (r) Cristián Millar Drago, quien se retiró de la marina en enero del 2009.
Pese a que sus relaciones con Allamand no fueron fáciles, González logro finalmente convencerle respecto de la adquisición del “Foudre”, que se concretó a fines del 2011 con el traspaso de la nave a Chile y su rebautizo como “Sargento Aldea”.
A partir de esa compra, el jefe naval se abocó a crear una Brigada Anfibia Expedicionaria (BAE), que se declaró operativa durante el 2012 pero que sigue en desarrollo. Aunque el sucesor de González deberá seguir trabajando en el desarrollo de las capacidades de proyección derivadas de la compra del “Sargento Aldea” y la creación de la BAE, también deberá buscar soluciones a los problemas generados por las postergaciones de otros planes introducidas por el actual Comandante en Jefe.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Chile recupera base naval de gran valor estratégico destruida tras terremoto


La Armada de Chile recuperó hoy la base naval de Talcahuano, en el sur de Chile, considerada por la institución de un "gran valor estratégico", que había sido destruida por el terremoto y posterior tsunami del 27 de febrero de 2010.

En la inauguración de los nuevos muelles estuvieron presentes el presidente chileno, Sebastián Piñera, el ministro de Defensa Nacional, Rodrigo Hinzpeter, y el comandante en jefe de la Armada, Almirante Edmundo González.

"La base naval de Talcahuano es una base estratégica desde el punto de vista militar, el Gobierno nunca ha pensado acoger el planteamiento que muchos hicieron después del 27 de febrero, de moverla a otro lugar", aseguró el ministro Hinzpeter.

Hinzpeter destacó que se trata de una zona, situada a 531 kilómetros al sur de Santiago, en el Pacífico, "históricamente estratégica", por su ubicación, seguridad y por la tranquilidad de sus aguas.
En la construcción del Muelle 360 de la Base Naval y del Molo 210 de los Astilleros Marítimos de la Armada (Asmar), trabajos que comenzaron en mayo de 2011, se incorporaron en su diseño nuevas normativas y regulaciones antisísmicas, perfiles especiales para disipar energías y mayores capacidades operativas, entre otros.

El terremoto del 27 de febrero de 2010, de 8,8 grados de magnitud Richter y posterior Tsunami, destruyó seis regiones en Chile, causó 526 muertos y dejó 800.000 damnificados y 30.000 millones de dólares en pérdidas. 

fuente original del artículo